-
Todo empezó con una duda.
MANIFIESTO
Creemos que alimentar bien a un gato no debería depender de promesas ni de etiquetas imposibles.
Los gatos son carnívoros. Y la comida debería respetar eso: ingredientes reconocibles, receta formulada para ellos y una rutina que no te complique la vida.
Por eso hacemos Chef Miau con una regla simple: si no lo podemos explicar en una frase, no lo usamos.
Sin letra pequeña. Sin 'derivados'. Sin marketing por encima del contenido.
— Chef Miau
Nuestro estándar
Cómo hacemos las cosas (y lo que evitamos).
Lo que hacemos
Nuestro estándar, por defecto.
Ingredientes reconocibles (y visibles)
Nutrición completa, hecha para gatos
Cocción suave (textura y sabor)
Abrir, servir y listo
Lo que evitamos
Lo típico cuando prima el margen.
Nombres que no significan nada
Rellenos para abaratar
Promesas bonitas sin respaldo
Letra pequeña
Nuestra historia
Maya y la pregunta incómoda
Un día, Maya pasó horas con malestar. No parecía grave, pero nos dejó algo claro: cuando un gato no está bien, lo último que quieres es adivinar qué hay en su comida.
Aprendimos que 'premium' no siempre significa 'claro'.
La búsqueda (y la frustración)
Probamos opciones 'naturales', marcas caras, recomendaciones… y todo sonaba bien. Pero las etiquetas seguían llenas de palabras vagas, ingredientes difíciles de entender y promesas demasiado fáciles.
Nos cansamos de confiar a ciegas.
Un estándar simple: si no lo podemos explicar, no lo usamos
Decidimos formular recetas pensadas para gatos, con ingredientes reconocibles y un formato que encaje en la vida real. Sin complicarte la rutina. Sin letra pequeña.
Transparencia primero. Siempre.
Chef Miau, como debería ser
Hoy hacemos comida real para gatos con una idea central: claridad total. Qué lleva, por qué está y en qué proporción. Queremos que alimentar bien a tu gato no sea un misterio.
Seguimos mejorando con cada lote y cada tutor.
Nuestra filosofía
Cuatro ideas que guían cada tarro.
Claridad
Lo que ves es lo que hay.
Ingredientes reconocibles y porcentaje por tarro. Sin nombres raros ni letra pequeña.
Criterio
Menos ocurrencias, más sentido.
Recetas pensadas para gatos: completas, equilibradas y consistentes.
Rutina
Hacerlo bien no debería complicarte.
Formato cómodo: abrir, servir y listo. Sin pasos extra ni líos.
Respeto
Respeto por el gato (y por ti).
Sin promesas vacías. Solo decisiones claras y un estándar que podamos explicar.